miércoles, 9 de octubre de 2013

DE UNA NEGRA NOCHE DE INFLEXION A UNA VICTORIA MERECIDA NECESARIA Y CURATIVA

ANAITASUNA 34 - JUANFERSA 18

Cuando el Juanfersa logro el ascenso a Asobal ya sabíamos que seria difícil y, por ejemplo, la última derrota frente al Granollers, entraba dentro de los cálculos de la temporada. También sabemos que el equipo puede perder, pero lo acontecido el pasado martes día 1 en Pamplona frente al Anaitasuna, un partido en el que el Juanfersa solo aguanto 15 minutos sobre la cancha y lo mas cerca que estuvimos de los navarros fue en el 2 a 1 inicial y en el 6 a 5, es algo que no debería volver a suceder. Ni savic ni Vallado fueron capaces de cerrar la portería visitante lo suficiente; la defensa sufrió muchísimo sobre todo en la distancia de los 6 metros, donde los pivotes locales fusilaban una y otra vez la portería visitante. En ataque no fueron mejor las cosas, ya que a la mala selección de tiro, en varias ocasiones se le unieron las infracciones de pasos (dar tres pasos sin botar el balón) o pasivo (si la transición en ataque es lenta los árbitros levantan la mano y si no lanzas pierdes la posesión). Todo ello hizo que al descanso el marcador fuese de 17-8 (un dato: en 20 minutos, el equipo gijones marcó sólo un tanto y recibió 8). En el descanso, el mister apeló al orgullo del equipo, cosa que no dudamos (pero desde aquí pido, por favor, que al menos acaben las jugadas para evitar contragolpes). Tras la reanudación siguió la tarde negra, tan negra y tan acciaga, que ni los 6 goles de Pellicero, máximo goleador del partido, pudieron evitar el 34 a 18 final.

Marcador cada 5 minutos: 4-2, 6-4, 9-7, 11-7, 13-8 y 17-8 al descanso. 18-10, 21-13, 25-15, 29-16, 32-18 y 34-18.

Quizás esta no sea la crónica esperada del partido de Navarra, quizás llegue tarde pero no sabría cómo expresar lo que yo percibí a través de mis cascos. Me quedo con una frase al termino del partido, en la que el mister dijo no haber sentido nunca tanta vergüenza. En el siguiente partido, se espera que el Bidasoa sea un rival propicio para curar heridas.


JUANFERSA 31 - BIDASOA 23

El sábado, el Juanfersa Gijón recibía en el Palacio de los Deportes de la Guía al Bidasoa de Irún con dos objetivos claros: por una parte resarcirse de la derrota y demostrar que la abultadísima diferencia en el marcador contra el Anaitasuna, fue fruto de ser un novato en Asobal y no por falta de nivel o calidad; y por otra, distanciar a un rival directo. Desde el principio se notó sobre la cancha que el equipo gijonés tenía claro que debía lograr los 2 puntos en liza, a pesar, eso sí, de que al comienzo no estaban fluidos en ataque, pero que lo subsanaba, o bien una defensa visiblemente mas solida, o bien las paradas de la araña bosnia Adam Savic. El entrenador local Alberto Suarez, también hizo cambios tácticos, intercambiando a Maxi Cancio y a Pablo Fernandez en un extremo, de modo que el primero saltaba a la cancha cuando tocaba atacar mientras que el segundo saltaba al parquet cuando tocaba defender. También se notó el hecho de que reservase muchos minutos a Alejandro Costoya, con la idea de que estuviera con las ideas claras y las fuerzas suficientes para fajarse con la defensa del Bidasoa y así perforar eficazmente su portería.


Dicho esto, vamos a pasar a los datos del partido. En todo momento, mandó el Juanfersa  y en el minuto 11 de la primera parte el ya ganaba por 4 de diferencia (6-2). El equipo local no apretó el freno, llevado en su sed de victoria y de agradar a la afición, llegando a tener, en la primera mitad, una diferencia a favor de +9 (15-6). Los visitantes recortaron diferencias, aprovechando unos errores del equipo local, unido a una defensa especial del Bidasoa sobre Alejandro Costoya, provocando que se llegara al descanso con 16 -10. Los peores minutos gijoneses llegaron en los primeros minutos de la reanudación, en los que los irundarras llegaron a acercarse a cuatro, pero un certero tiempo muerto de Alberto Suarez hizo despertar a sus pupilos que, posteriormente, y con gran acierto ofensivo de Pellicero, Alejandro Costoya y, en los minutos finales, el acierto desde la posición de pivote de Ángel Pareja (los tres con 7 tantos), unido a tres paradas consecutivas de la araña bosnia, pusieron las cosas en orden para llegar al final con una merecida y trabajada victoria ante 1500 aficionados con el tanteo final de (31-23). A continuación os pondré el marcador del encuentro cada 5 minutos y a los goleadores gijoneses. Marcador cada 5 minutos: 2-1, 5-2, 8-3, 11-5, 15-7, 16-10 descanso, 19-12, 20-15, 24-17, 26-18, 31-20 y 31-23. Goleadores: Angel Paraja (7) y Pellitero (7, 1p) (penalty es un lanzamiento desde los 7 metros). Alejandro Costoya (7), Huerta (3), Cakic (2), Cancio (2), Pablo Fernández (1), Sergio (1), Miguel Paraja (1).
Destacar como cosas positivas la efectividad en el partido de los 3 máximos artilleros del equipo: Angel Pareja, Costoya y Pellicero y, una vez más la actuación estelar de la araña bosnia Adam Savic, así como la mejoría en defensa. Como aspectos negativos, reseñar que se necesitaría mejorar más en defensa y que, a mi juicio, tanto el cañonero bosnio Emir Cakic como el portugués Pepe Maia, deben de coger responsabilidades y aportar más en ataque y no estar tan desaparecidos. Victoria curativa para cicatrizar las heridas de Pamplona. El próximo sábado visitamos a los gallegos del Frigoríficos Cangas del Morrazo y confío en que sacaremos los 2 puntos.

Por IVAN BARROSO.